jueves, 10 de enero de 2013

domingo, 11 de noviembre de 2012

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Los ruidos de los coches me despiertan, abro los ojos y estiro el brazo buscándote a mi lado, y tu hueco de la cama hace eco porque no estás. Me levanto rápido de la cama y saco unas bragas del cajón, están rotas pero me gustan porque me las regalaste tú, me las pongo y veo como está toda la habitación revuelta. No queda ningún tipo de rastro tuyo, busco por toda la casa y no te encuentro, y lo peor no es que no estés, es que ya no estás en mi vida. Un frío aterrador me invade, me quedo plantada en medio del salón y todo me da vueltas, sólo te veo a ti por toda la casa, sólo te escucho a ti, sólo te huelo a ti. Sólo te veo a ti tirado en la cama mirando como me cambio, sólo te veo a ti quedándote dormido y llegando tarde a todos los lados, sólo te veo a ti agarrándome del culo mientras de ríes de él y dices que es pequeño pero que yo sé que te encanta, sólo te escucho a ti chillándome cuando nos enfadábamos, sólo te escucho a ti, a la taza y a la cuchara de tu desayuno, sólo escucho nuestros gemidos por la noche, sólo te huelo a ti y al olor que dejabas por la mañana en la cama, sólo te huelo a ti y a tu champú con el que me lavaba a veces el pelo, sólo huelo a la comida que siempre quemabas. Pero por mucho que te vea, por mucho que te escuche y por mucho que te huela, no te siento más, no siento tus brazos abrazándome cuando tengo frío, ni tus besos cuando parezco una niña de ocho años, no te siento aquí, y no te siento porque no estás, porque te has ido, y sólo sé que chillar y sólo siento frío, y creo que me desvanezco, y es que creo que me estoy muriendo por segundos porque no estás, y de repente, todo deja de dar vueltas, y ya no sólo no te siento, si no que he dejado de verte, he dejado de escucharte y he dejado de olerte, y si antes me sentía vacía, ahora me siento sola, y lo que es peor que sola, me siento sin ti. Y cada vez tengo más frío, y cada vez hay más silencio, y cada vez huele más a rancio, y me cuesta respirar, y es que creo que prefería cuando todo daba vueltas porque este silencio cada vez se está volviendo más insoportable, prefería cuando me llamabas "puta" porque estabas realmente enfadado a este silencio, te juro que lo prefería. ¿Sabes que es lo que más miedo me da de todo esto? No es la soledad, no es el frío, no es tu huida, ni tampoco el silencio. Lo que más miedo me da es que mis planes de desaparecer no funcionen, lo que me da miedo es que mi huida salga mal y me tenga que quedar con este silencio de por vida.

martes, 23 de octubre de 2012

hazme daño si después me vas a hacer el amor

Hazme desesperar y esperar de ti todo lo que nunca he esperado de nadie. Grítame todo lo que te venga en gana cuando te enfades porque sabes que tienes la capacidad de arreglarlo con un beso, o con dos, o si el cabreo es muy exagerado, con tres. Destruye la visión que tengo acerca de que el amor no existe y destrúyeme en la cama. Haz que me gusten las bodas, y que pierda el miedo a tener hijos solo para tener algo más que me una a ti. Que me dé absolutamente igual lo que piensen los demás de mí si me ven besándote en plena calle porque tú eres lo único bueno que tengo, y lo único de lo que puedo presumir. Que esté tan loca por ti que me recorra Rusia andando solo para verte sonreír y que intente lo imposible para poder besarte una vez más. Hazme perder la lógica, hazme olvidar que odio las promesas y adorar que me prometas que vas a estar siempre a mi lado porque aunque sepa que no va a ser así, me gustaría que lo fuese. Estar tan locamente enamorada de ti como para ser capaz de saltarme cualquier ley solo por estar a tu lado. Perder la vergüenza a hablar por teléfono en público solo porque necesito escuchar tu puta voz. Creer que existe el amor verdadero aunque luego no sea así. Que me jodas y me hagas llorar hasta el punto de hacer que no pueda vivir sin ti porque me has enganchado. Hazme decir: "por ti comería verduras durante un año" . Dejar a un lado esta mente tan lógica y milimetrada y perder la cabeza, el culo, la mente, el corazón o lo que haga falta por tus putos huesos. Que no me importe nada en absoluto que explote una bomba en ese instante solo porque te estoy besando. Querer morir por ti, o al menos, en tus brazos. No me cambies, solo enamórame y hazlo de verdad. Porque si alguien es capaz de hacerlo, eres tú, o al menos alguien con una sonrisa muy parecida. 


jueves, 18 de octubre de 2012

La otra

Asomarme todos los miércoles a las diez y media y ver tu coche en doble fila, todos los coches pitando y tú mirando hacia mi ventana esperando a que me asome. Me asomo y sonríes. Subes al coche y te vas, diez minutos después suena el timbre y eres tú, traes comida china para ti porque sabes que yo la odio, y algo para sorprenderme a mí. Yo sorprendo con la película y con el postre, tú con lo de después del postre. "Te he echado de menos" y me contestas que tú a mí no mientras te ríes como un loco endemoniado. Y para demonios, los de tus ojos. Me pegas fuerte en el culo y yo chillo mientras me abalanzo sobre ti y empiezo a pegarte como una loca, y es que te quiero como una puta loca de psiquiátrico. Que me tendrían que encerrar, pero si lo hacen que sea en la misma celda que tú, con condones y esposas. Y para esposas yo, que quiero ser la tuya el resto de mi vida, pero es que es ilegal tener dos esposas, o al menos eso creo. Te sorprende mi postre, me sorprendes mucho después del postre. Te duchas nos duchamos. Te vistes rápido y me besas como si fuera la última vez que me ves, como si te fueras a morir ahí mismo. "Quédate", "No puedo", "Que le den a la otra", "No te equivoques, tú eres la otra". Y se va. Y tú te quedas con cara de imbécil, mejor dicho, con cara de "la otra", y te quieres morir porque sabes que hasta el próximo miércoles él estará con la no-otra, te quieres morir porque lo quieres hasta morir. Pero, por muy sorprendente que sea la película de la semana que viene, por muy suculento que sea el próximo postre, vas a seguir siendo la otra.



martes, 4 de septiembre de 2012

Yes, you are

Las personas nos auto-engañamos a nosotras mismas, para sentirnos mejor o qué sé yo. Nos decimos a nosotros mismos que estamos preparados para cualquier cosa, decimos que queremos la verdad y que odiamos la falsedad, pensamos que nada nos hará daño y que somos tan fuertes que lo afrontaremos todo con una sonrisa, o al menos, eso nos gusta creer, porque muy en el fondo, sabemos que cuando preguntamos cosas tipo: "¿estás enfadado?" o "¿me quieres?" y añadimos que sean sinceros, en el fondo solo queremos oír que todo está bien y que nos quieren, aunque sea mentira, queremos escucharlo, preferimos que sea así, somos tan jodidamente ignorantes que preferimos que el médico nos diga que es un constipado y a que nos vamos a morir, preferimos que nos digan que ha ido al cielo en lugar de al infierno, porque realmente nos lo llegamos a creer, lo preferimos porque somos tan gilipollas que creemos que es la verdad, y lo creemos porque no estamos preparados de afrontar la verdad, si al médico le preguntas si vas a morir tu único deseo es que diga que no, sea mentira o no, porque queremos tanto que sea así que no somos capaces de darnos cuenta que es mentira, que estamos hechos una mierda y que la vida se nos va. Preferimos que nos digan que el país va de cojones cuando esos cabrones ni siquiera tienen, y solo saben que joder y mentir mientras la gente roba en contenedores, pero, ¿y qué? nos da igual vivir en una mentira hasta que no nos llegue, nos da igual pensar que nos quiere hasta que se vaya, nos da igual pensar que viviremos hasta que estemos en un puto hoyo, nos da igual pensar que somos ricos hasta que no puedas pagar tus caprichos, preferimos vivir felices el tiempo que podamos hasta que nos llevemos la hostia cuesta abajo y con impulso. Preferís que os mientan a escuchar una verdad que os duela demasiado, sois tan inmaduros que no sois capaces de asumir ni vuestra propia vida, y yo, yo paso de que me mientan, porque por mucho que me joda la vida, va a ser así, por mucho que no me guste que mis familiares mueran o que un cáncer aceche, va a ser así, lo sepa o no, así que madurad, y afrontad la vida, afrontad que hay cosas que se terminan, que la puta esa ya no te quiere, que tu tía tiene cáncer y que hay más de cuatro millones de parados y que tal vez vuestro padre esté entre ellos, afrontad que vuestros amigos os digan lo que piensan, y quered que al preguntar algo cuya respuesta os pueda doler, os contesten con total sinceridad.



domingo, 26 de agosto de 2012

Y te olvidará, todo habrá muerto, y aquel otoño, nunca habrá sido vuestro

Si ella se va, no la perdones si te deja, cultiva bien tu odio. Si te deja no digas adiós, o qué vamos a hacerle, no pidas perdón, no repases vuestras fotos, y mirándole a los ojos, regalale eterno tu odio. Si ella se va, no trates nunca de entenderla, maldice sus pasos sus pasos, nunca creas sus despedidas, sus promesas, su explicación.
Y provoca llanto y dolor, que queme su conciencia como el Sol, que el "adiós" le corte como una cuchilla, no te confundas, ella es la asesina.
Porque cuando ella se va, alguien la esperará en la esquina.
Para qué mentir, que ella se lleve aunque dure poco, tu odio para siempre.

sábado, 25 de agosto de 2012

Tenía quince y tú diecisiete y medio, teníamos toda la vida bajo las ruedas de tu moto que se estropeaba de vez en cuando por falta de gasolina y nos tocaba empujar hasta la gasolinera más cercana. Realmente adoraba esos momentos, realmente adoraba cada puto momento que pasaba a tu lado. Me acuerdo cuando nos metimos a un aseo público a follar hacer el amor y después el pestillo no se abría, y tú comenzaste a reírte como un loco y yo estaba muerta de la rabia y de la vergüenza, y tú seguías riendo sin parar adornando aquella deprimente situación, yo me enfadé porque te decía que no te tomabas nunca nada en serio, y tú me decías mientras sonreías que yo me lo tomaba todo excesivamente en serio, que si ya habíamos terminado y no podíamos salir, echábamos otro, y así hasta que se abriera o hasta que alguien viniera a sacarnos de allí; y lo peor es que tenías razón, tenías razón cuando decías que el flequillo no me favorecía y que el sujetador rojo me quedaba mucho mejor. Me encantaba cuando comenzabas a mirarme y a reírte sin ninguna explicación delante de todo el mundo, y yo empezaba a hacerlo también con esa risa tan escandalosa que tengo, y la gente nos miraba mientras pensaba lo locos que estábamos, y lo locos que estábamos el uno por el otro. Querer que fueras el padre de mis hijos y discutir un millón de veces. Odiarte por lo gilipollas que eras y llegar escupirte en la cara por dejarme tirada, pero que después aparezcas a por mí suplicándome que me quedara contigo porque tú solo querías estar a mi lado, demostrarme una y mil veces que te podía perder hasta el punto de engancharme completamente a ti. Enfadarte conmigo levantarte e irte dejándome sola, y no volver. Tontear con otras chicas mientras comprobabas que te miraba para ponerme roja de celos. Saber que podías hacer lo que quisieras conmigo porque era completamente tuya. La primera vez que tú eras tan experto y yo tan principiante. Cuando compartíamos la música. Cuando venías con tu moto a por mí y me llevabas donde te daba la gana porque decías que tú conducías, y que tú elegías, adoraba que fueras capaz de imponerte a mí. Que tuvieras casi tanto carácter como yo y mil veces más orgullo. Que te diera igual hacerme daño y hacerme llorar porque sabías que eras capaz de arreglarlo. Que compraras otro casco de tu moto para que pudiera subir yo. Que nos gustara dormir en el mismo lado de la cama y que muchas veces acabáramos durmiendo uno encima del otro. Que creyeras que eras más cabrón que yo y que creyeras mal. Que creyeras en mí y que yo confiara en ti más que en mí. Que me revivieras con cada sonrisa y con cada beso. Que sé que nunca he querido ni voy a querer a nadie como te quise te quiero a ti, y sé que tú tampoco lo vas a hacer y sé que nunca vas a dejar de quererme porque te tengo totalmente enganchado, lo sé porque cuando nos vemos agachamos la cabeza, y lo sé porque cuando pasas por detrás de mí me miras creyendo que no sé que lo haces, pero chico, recuerda que te conozco mejor que tu sombra, y recuerda que sé que por mucho orgullo que tengas y por mucho que digas que odias y por mucho que yo fuera la culpable de todo, aún llevas la pulsera que te regalé, y sé que el día que no pueda más y me abalance a besarte, tú no querrás que deje de hacerlo.